De la ignorancia a la crítica
Julio Eduardo Mazorco Salas[1]
“En algún remoto rincón del universo trémulamente vertido en innumerables sistemas solares, hubo una vez un astro en que unos animales astutos inventaron el conocer. Fue el minuto más soberbio y mentiroso de la “historia universal”: aunque ciertamente sólo un minuto.” (Nietzsche, F. 1873)
Tiempo ha pasado ya desde los grandes movimientos, los grandes ideales, las convicciones que terminaban con nuestra vida, lejos ya de las grandes revoluciones que forjaron las bases de lo que somos hoy en la sociedad del pensamiento global[2]; ya el pensamiento moderno floreció, desencanto y marchitó, cerró sus puertas y tras de sí la lucha por la libertad de pensamiento, la libertad religiosa, la libertad política, la libertad sobre sí mismo.
La reforma, la ilustración, la revolución francesa, grandes episodios que dieron lugar a tan altos logros, escondidos quedaron tras un ideal de modernidad o mejor de modernización industrial (Chaparro, N. 2002) un ideal de raciocinio y de ciencia de lo exacto, de lo verdadero, ese saber soberbio y mentiroso.
Es por tal que en nuestros días, es más que pretencioso, literalmente, afirmar una verdad. Ya éste lujo, si bien se lo da el Dogmatismo y de su mano la religión, no tiene cabida en nuestro diario vivir, pese a concepciones de verdad inmediata como las que se empiezan a forjar en el medio político o periodístico actual. De ahí, se desprende pues por necesidad, una invitación directa a responsabilizarnos, ha acabar con la fantasía de las cosas absolutas y determinadas, “que me tocó, que así son las cosas”; dejar la estulticia, salir de la ignorancia como estado de mala salud, de enfermedad, donde nos encontramos atiborrados, llenos de opiniones y falsas ideas. Es decir, no se trata de pretender adoptar un ideal respecto a otro mayor, o bien restringirnos a un Saber o acaso a una secta, se trata de eliminar el facilismo y apuntar a una visión del mundo problematizada, donde yo soy el que me gobierno a mí mismo.
En consecuencia, la idea es fijar en la misión del Sujeto el sello del problematizar, entendiendo la vida como un asunto problemático, que debe dar cuenta de lo actual, del momento presente, para que así, sea el sujeto el que se haga cargo de sí mismo de manera permanente haciendo frente a los dispositivos de verdad y de poder, planteando un juego que constituye la construcción de un ethos, “Me constituyo a través de prácticas de sujeción o más autónomamente a través de prácticas de liberación y/o libertad” (Foucault, M. 1983).
Ahora bien, partiendo de lo anterior, se afirmará al Sujeto Psicológico como un Sujeto activo e inacabado responsable de su propia construcción.
Por consiguiente, es una invitación a la determinación de la sustancia ética tras la absolución del individuo y su moral personal. Dicho de otro modo, en el Sujeto activo evidenciamos la relación más profunda con la actitud creadora que busca fundar un movimiento para la liberación ética del individuo, que lo haga capaz de autoregularse y que lo entienda como proyecto inacabado que se construye por medio del conocimiento de sí a través de mis prácticas (la idea que circunda desde la ilustración, una coherencia, un sujeto completo que no separare el ser del hacer, que es consecuente con lo que se es, lo que se piensa y lo que se hace). Capaz de ser un Sujeto libre de grillos, que tiene el valor de servirse de su propio entendimiento, ¡Sapere aude!.
Se afirmará así en el Sujeto, una actitud voluntaria de franqueamiento que conduzca a una actitud límite, crítica como ejercicio de libertad, que busque emancipar y trasgredir el sentido del presente, donde soy yo el que me presto atención, busco las formas y modalidades de la relación conmigo mismo por las que el sujeto se constituye y se reconoce, una hermenéutica de sí que permita al Sujeto una construcción histórica y experiencial por medio de la cual logre su transformación y pueda devenir de otra manera. Devenir en el cuidado y conocimiento de sí en relación de auto-finalidad con migo mismo como Sujeto capaz de acceder a la verdad y transformarse con ella a través de los ya mencionados mecanismos de verdad y poder.
Así pues, se pondrá como punto de partida desde lo planteado por Foucault, una ética que, trabajando sobre el cuerpo y los placeres, las actitudes, las reglas y la palabra, pretende una reconstrucción del sí mismo, una transformación interminable que será a la vez un arte de vivir y un arte de morir, o lo que es lo mismo, un Sujeto activo e inacabado responsable de su propia construcción.
Cabe resaltar, cómo de tal manera, se contribuye sustancialmente al papel del Sujeto, se invita a pensar, a volcar nuestra mirada sobre nosotros, a la vida y al presente, una mirada que busca transformar, devenir en otro, pensar de otro modo, trasgredir la subjetividad mediante el cuidado de nuestra libertad. En consecuencia el hombre libre, debe ejercer la libertad considerando las sujeciones por medio de las cuales las relaciones de poder lo objetivan, definen y normalizan. Se pone en juego así, la posición del individuo frente a los dispositivos de verdad y poder que determinará sobre el sujeto un “conjunto de valores, de reglas de acción que se proponen a los individuos y a los grupos por medio de aparatos prescriptivos diversos enmarcados en un doctrina o corriente explicita como pueden ser: la familia, las instituciones educativas, las iglesias, etc.” (Foucault, M. 1976)
Finalmente, menciona Nietzsche en el nacimiento de la tragedia que “la mejor virtud del gran pensador es la magnanimidad con la que, como hombre erudito, intrépidamente y a menudo con cierto azoramiento y con frecuencia con una burla sublime, se ofrece a sí mismo y a su vida como sacrificio supremo.”
Vale la pena a partir de ésta, y las muchas más invitaciones de éste tipo, tomar partido la constitución, formación y transformación de nuestra subjetividad. El Sujeto haciendo uso de sí mismo debe enfrentarse al desafío que representa querer, pensar y hacer actos libres en nuestro presente, para lograr conservarse ajeno a cualquier dominación.
Referencias Bibliográficas
Cabruja, G. (2005). Introducción al desarrollo socio histórico del conocimiento psicológico científico. En: psicología: perspectivas deconstruccionistas. Barcelona: Editorial UOC.
Foucault, M. (S.F.). ¿Qué es la ilustración? Colección Señal que cabalgamos de la U nacional de Colombia.
Foucault, M. (1984). Historia de la sexualidad vol I la voluntad de saber (en medio magnético)
Foucault, M. (S.F). Tecnologías del yo y otros textos afines.
Foucault, M. (1994). Hermenéutica del sujeto. Madrid: Ediciones Piqueta.
Foucault, M. (2009) El yo minimalista y otras conversaciones. Buenos Aires: La marca editora.
Nietzsche, F. (2002) El nacimiento de la Tragedia. Madrid: Alianza editorial.
Nietzsche, F. (2004) Sobre Verdad y Mentira en Sentido Extramoral. Grupo Nietzsche, Universidad Nacional de Colombia.
Video. Ciclo grandes pensadores del siglo veinte. Charla entre el Sr. Alan Badiou profesor del liceo Reims y Michel Foucault profesor de le Clermont-Ferrant filosofía y psicología 1965
[1] V semestre de Psicología de la Universidad San Buenaventura de Medellín extensión Ibagué
[2] Atrevida la afirmación pensamiento global, pero si bien es cierto que “nadie es hijo de una revolución que no vivió”, si podemos hablar de movimientos o cambios históricos globales, con global referido a un hecho significativo, relevante para la “historia universal”.
del articulo puedo decir que se resalta la apropiacion tematica del autor pero segun mi parecer el titulo no se relaciona con el contenido del texto, tambien que en el texto al comienzo no se expone ni introduce sobre la idea principal del mismo, el orden de las ideas se denota un tanto confunso (aunque esto no quiere decir que el contenido del mismo no sea entendible) y se hallan algunos errores en cuanto al uso de las normas APA,por lo tanto le doy un puntaje de 85.
El articulo se torna un poco confuso, en mi opion hay poca relacion con la tematica de la asignatura al igual que con el titulo. Considero que algunos apartados que estan fuera del contexto y de lo de que se pretende plantear. El lenguaje empleado y el orden de las ideas hace que se torne un poco confuso y no se tenga una adecuada comprension del articulo.
En relacion a las normas APA se ven algunos errores al igual que en la organizacion de los parrafos.
MI puntaje es de 87